Cómo hacer un comentario de texto paso a paso (con ejemplo resuelto)

Cómo hacer un comentario de texto paso a paso (con ejemplo resuelto)

TL;DR

Para saber cómo hacer un comentario de texto sigue siempre el mismo método: lee el texto varias veces y subráyalo, sitúalo (localización), saca el tema en una sola frase, haz un resumen objetivo y breve, analiza la estructura (cómo se organizan las ideas y si es deductiva, inductiva o encuadrada), comenta la forma (modalidades textuales, recursos literarios, registro, cohesión y funciones del lenguaje) y termina con una valoración crítica argumentada conectada con la actualidad. No es un resumen ampliado ni "soltar tu opinión sin más": es un análisis ordenado que demuestra que entiendes el qué dice el texto y el cómo lo dice. Redacta con conectores, en tercera persona y sin copiar frases literales del original.

El comentario de texto es, probablemente, la actividad que más miedo da en Lengua. Y lo entendemos: parece subjetivo, parece que "o se te da o no se te da", y muchas veces nadie te ha explicado de forma clara qué pasos seguir. Te enfrentas a un fragmento, lo lees, lo entiendes más o menos… y luego no sabes ni por dónde empezar a escribir. Esa sensación de folio en blanco es la causa número uno de los suspensos en este apartado, mucho más que la falta de capacidad.

La buena noticia es que un comentario de texto no es subjetivo ni misterioso: tiene un método claro, con apartados concretos, que se evalúan con criterios bastante objetivos. Una vez que interiorizas la secuencia —tema, resumen, estructura, análisis de la forma y valoración— y la practicas unas cuantas veces, dejas de improvisar. Pasas de mirar el texto sin saber qué decir a tener una checklist mental que se aplica a casi cualquier fragmento, sea un artículo de opinión, un fragmento narrativo o un poema.

En esta guía vas a aprender, paso a paso, cómo hacer un comentario de texto de principio a fin: qué evalúa exactamente cada apartado, cómo se formula el tema, cómo se redacta un resumen que no penalice, qué recursos buscar en el análisis de la forma, cómo argumentar tu opinión con criterio y, sobre todo, verás un ejemplo completo resuelto sobre un texto que hemos escrito nosotros, para que veas el resultado final aplicado. Al terminar tendrás también una plantilla y una checklist para usar en cualquier examen, incluida la EvAU/EBAU.

¿Qué es un comentario de texto y qué evalúa exactamente?

Un comentario de texto es un análisis ordenado de un fragmento escrito en el que demuestras que comprendes lo que dice (el contenido) y entiendes cómo está escrito (la forma), y que eres capaz de valorarlo con criterio. No se trata de adivinar la respuesta correcta, sino de aplicar una serie de herramientas de análisis —lingüísticas y literarias— a un texto concreto y de explicar tus conclusiones de forma argumentada y bien redactada.

Cuando un profesor corrige un comentario, está evaluando varias cosas a la vez. Primero, tu comprensión lectora: si has entendido la idea central y las ideas secundarias, o si te has quedado en la superficie. Segundo, tu capacidad de análisis: si sabes identificar la estructura, las modalidades textuales, el registro y los recursos, y relacionarlos con la intención del autor. Tercero, tu capacidad de juicio: si eres capaz de valorar el texto con argumentos, no con un "me ha gustado" vacío. Y cuarto, transversal a todo, tu expresión escrita: corrección, cohesión, vocabulario preciso y ortografía.

Conviene tener claro desde el principio qué no es un comentario de texto, porque la mayoría de los errores nacen de confundirlo con otra cosa. No es un resumen ampliado: el resumen es solo uno de sus apartados. No es contar el argumento con tus palabras y ya está. No es "opinar a lo loco" sobre el tema sin analizar el texto. Y no es buscar recursos literarios a la desesperada para colocarlos sin explicar qué aportan. Un comentario es la suma equilibrada de comprensión, análisis y valoración, todo ello apoyado en evidencias que están dentro del propio texto.

Comentario lingüístico frente a comentario literario

En la práctica académica se distinguen dos grandes enfoques que conviene no mezclar sin querer. El comentario lingüístico (o de texto general) se aplica sobre todo a textos periodísticos, ensayísticos, expositivos o argumentativos; se centra en el tema, la estructura, las modalidades textuales, la cohesión, las funciones del lenguaje y, finalmente, una valoración crítica del contenido. Es el modelo que más se pide en la EvAU en la prueba de Lengua Castellana y Literatura.

El comentario literario, en cambio, se aplica a textos literarios (un poema, un fragmento de novela, una escena teatral) y, además del análisis de tema y estructura, presta especial atención a los recursos estilísticos, al género y a la relación del texto con su época, su corriente literaria y su autor. Saber ante qué tipo de comentario estás te ahorra mucho tiempo: no vas a buscar metáforas en una noticia, ni a analizar la objetividad informativa en un soneto.

Tipos de texto que te vas a encontrar

Antes de comentar, identifica con qué tipo de texto trabajas, porque eso condiciona qué buscar. Los textos se clasifican por su ámbito (periodístico, literario, científico-técnico, humanístico, jurídico-administrativo) y por su modalidad o secuencia textual predominante. Las modalidades textuales son las formas básicas de organizar el discurso, y casi todo texto combina varias, aunque suele haber una dominante.

Modalidad textual Para qué sirve Marcas que la delatan
Narración Contar hechos en el tiempo Verbos de acción, marcadores temporales, personajes
Descripción Pintar cómo es algo o alguien Adjetivos, verbos de estado, presente o imperfecto
Exposición Explicar un tema de forma objetiva Tercera persona, conectores lógicos, tono neutro
Argumentación Defender una tesis con razones Conectores causales y consecutivos, marcas de opinión
Diálogo Reproducir una conversación Guiones, verbos de habla, turnos de palabra

Saber identificar la modalidad predominante es clave para el análisis de la forma, porque cada una tiene rasgos lingüísticos típicos. Un texto argumentativo se reconoce porque defiende una tesis (la idea que el autor quiere demostrar) mediante argumentos, y suele llevar marcas de subjetividad (primera persona, adjetivos valorativos, modalización). Un texto expositivo busca informar de forma objetiva, con tercera persona y un tono neutro. Esta distinción la usarás constantemente, sobre todo en los textos periodísticos de opinión, que son los más frecuentes en los exámenes.

Si quieres reforzar la base de tipos de texto y modalidades antes de lanzarte a los comentarios completos, te puede venir bien apoyarte en el refuerzo de Lengua de 4º de la ESO, donde se trabaja precisamente esta clasificación con ejemplos.

Cómo leer y anotar el texto antes de escribir nada

El error más común es empezar a redactar tras una sola lectura. Un buen comentario nace de leer el texto varias veces con un objetivo distinto en cada lectura. No es perder tiempo: es la fase que más rentabilidad da, porque todo lo que escribas después depende de haber entendido bien el fragmento.

En la primera lectura lees de corrido, sin parar, solo para captar de qué va el texto y qué sensación general transmite. En la segunda lectura vas más despacio, párrafo a párrafo, y empiezas a subrayar: marca las palabras clave, los conectores que articulan el razonamiento y las frases que parecen condensar la idea principal. En la tercera lectura anotas al margen lo que vas viendo: aquí está la tesis, aquí cambia de tema, esto es un ejemplo, esto es una pregunta retórica.

Un sistema de marcado sencillo que funciona muy bien:

  • Subrayar las ideas principales con una línea continua.
  • Recuadrar los conectores (sin embargo, por tanto, además, en cambio) que te muestran la lógica del texto.
  • Marcar al margen con una llave las distintas partes para luego ver la estructura.
  • Rodear las palabras del campo semántico dominante, porque te dirán de qué habla el texto en profundidad.
  • Apuntar dudas de vocabulario, aunque luego deduzcas el significado por contexto.

Esta fase de lectura activa es exactamente donde un buen acompañamiento marca la diferencia. Profe 24/7 es un tutor con IA que te guía con pistas y nunca te entrega el comentario hecho: si te atascas, te ayuda a localizar dónde está la idea central, a ver cómo se organizan las partes o a descubrir qué recurso has subrayado, pero la frase del tema o la valoración la construyes tú. Sigue el temario oficial (LOMLOE) y está disponible 24/7, así que puedes practicar comentarios el domingo por la noche sin esperar a la clase del lunes.

El tema: cómo formularlo en una sola frase

El tema es la idea central del texto expresada de forma breve, abstracta y precisa. Es la respuesta a la pregunta "¿de qué trata, en esencia, este texto?". Y es, con diferencia, el apartado que más nota da o quita en proporción a su extensión, porque si fallas el tema, lo más probable es que todo lo que escribas después vaya desviado.

Formular bien el tema tiene tres reglas de oro. Primera: debe ser una sola frase, no un párrafo. Segunda: debe ser abstracto y general, no contar el contenido concreto. Y tercera: no debe ser ni demasiado amplio (que valdría para cualquier texto) ni demasiado concreto (que ya sería resumen). Una buena fórmula para empezar es usar un sustantivo abstracto seguido de un complemento que precise el enfoque del autor.

Compara estas tres versiones sobre un mismo texto que critica el uso excesivo del móvil entre adolescentes:

  • Demasiado amplio: "La tecnología." → Vale para mil textos, no dice nada.
  • Demasiado concreto (es resumen): "Un adolescente que mira el móvil 200 veces al día y no habla con su familia en la cena." → Cuenta el contenido, no el tema.
  • Correcto: "Crítica al uso abusivo del móvil entre los adolescentes y su impacto en las relaciones familiares." → Abstracto, preciso, en una frase.

Fíjate en que el tema correcto suele incluir una palabra que marca la intención ("crítica", "defensa", "reflexión", "denuncia", "elogio"), porque el tema no es solo el asunto, sino el asunto más lo que el autor hace con él. Truco práctico: si tu tema empieza por "El autor habla de…" probablemente está mal formulado; reescríbelo como un sintagma nominal ("Defensa de la lectura como herramienta de libertad").

El resumen: objetivo, breve y sin copiar

El resumen condensa el contenido del texto en pocas líneas, recogiendo las ideas principales y prescindiendo de los detalles, los ejemplos y las repeticiones. Es donde demuestras que has comprendido el fragmento de verdad, no solo el tema. Y tiene reglas estrictas que, si las saltas, bajan nota sí o sí.

Las reglas del resumen son claras y conviene memorizarlas:

  1. Objetividad total. El resumen NO lleva tu opinión. Nada de "me parece interesante que…" o "el autor exagera cuando…". Eso va en la valoración, no aquí.
  2. Brevedad. Suele ocupar entre el 20% y el 25% de la extensión del original. Para un texto de examen, unas 4-6 líneas.
  3. No copiar frases literales. Tienes que reformular con tus propias palabras. Copiar trozos del texto penaliza.
  4. No usar "el autor dice que…" todo el rato. Resume el contenido directamente, como si tú expusieras esas ideas, no como si comentaras lo que otro escribió.
  5. Mantener el orden y la jerarquía de las ideas: primero las principales, sin perderte en los ejemplos.

El error más típico es convertir el resumen en una lista de "el texto empieza diciendo… luego añade… después comenta…". Eso no es un resumen, es una paráfrasis lineal. Un buen resumen reorganiza la información en torno a la idea central y suelta lo accesorio. Otro error frecuente es colar valoraciones: en cuanto aparece un adjetivo valorativo tuyo ("una idea acertada", "un argumento flojo"), te has salido del resumen. Resérvalo todo para el apartado de crítica.

La estructura: organización interna y tipo de estructura

Analizar la estructura es explicar cómo se organizan las ideas dentro del texto. Tiene dos niveles que conviene no confundir: la estructura interna (las partes en que se divide el contenido) y el tipo de estructura según dónde se sitúe la idea principal.

La estructura interna consiste en dividir el texto en sus partes lógicas y explicar qué hace cada una. Te ayudas de los párrafos, pero ojo: un párrafo no equivale automáticamente a una parte. Para un texto argumentativo típico, una división habitual es: introducción o presentación del tema, cuerpo argumentativo (donde se desarrollan las razones) y conclusión (donde se cierra o se reafirma la tesis). Para señalar dónde empieza y acaba cada parte, cita las líneas: "El texto se divide en tres partes. La primera (líneas 1-3) presenta el problema…".

El tipo de estructura clasifica el texto según la posición de la idea principal o tesis:

Tipo de estructura Dónde está la idea principal Cómo reconocerla
Deductiva (analizante) Al principio El texto parte de la tesis y luego la desarrolla con argumentos y ejemplos
Inductiva (sintetizante) Al final El texto va aportando datos y razones y concluye con la tesis
Encuadrada (circular) Al principio y al final La idea se enuncia al inicio y se reformula al cierre, enmarcando el texto
Paralela Repartida, sin jerarquía Varias ideas al mismo nivel, sin una tesis que domine sobre las demás

Identificar bien el tipo de estructura demuestra madurez analítica y casi siempre puntúa. Para acertar, localiza primero dónde está la tesis (la idea que el autor quiere que aceptes) y mira si aparece arriba, abajo o en los dos extremos. Una pista: las estructuras encuadradas son muy frecuentes en artículos de opinión, porque el autor abre con su postura y la remacha al final.

El análisis de la forma: el corazón del comentario

El análisis de la forma es el apartado más extenso y el que más distingue un comentario de nivel de uno mediocre. Consiste en explicar cómo está construido el texto y, sobre todo, para qué: cada rasgo lingüístico que señales debe relacionarse con la intención del autor. Señalar recursos sin explicar qué aportan no vale de nada.

No tienes que comentarlo todo: tienes que comentar lo relevante, lo que de verdad caracteriza a ese texto. A continuación tienes los frentes principales que puedes abrir.

Modalidades textuales y registro

Empieza identificando la modalidad predominante (expositiva, argumentativa, narrativa…) y justifícala con marcas concretas. Luego analiza el registro: ¿es culto, estándar o coloquial? ¿Formal o cercano? Fíjate en el léxico (palabras cultas, tecnicismos, coloquialismos), en la sintaxis (frases largas y subordinadas frente a frases cortas) y en el tono. El registro te dice mucho sobre a quién se dirige el texto y con qué intención.

Las funciones del lenguaje

Las funciones del lenguaje explican para qué se usa la lengua en el texto. Las más útiles en un comentario son:

  • Función representativa o referencial: transmite información objetiva (dominante en textos expositivos y noticias).
  • Función expresiva o emotiva: manifiesta los sentimientos y la subjetividad del emisor (primera persona, valoraciones).
  • Función apelativa o conativa: busca influir en el receptor (segunda persona, imperativos, preguntas retóricas).
  • Función poética o estética: llama la atención sobre la forma del mensaje (textos literarios, publicidad).

En un artículo de opinión es habitual encontrar función expresiva (el autor muestra su postura) combinada con función apelativa (quiere convencerte), y eso debes explicarlo, no solo nombrarlo.

La cohesión y los mecanismos que la crean

La cohesión es el conjunto de mecanismos que conectan las partes del texto y le dan unidad. Comentarla bien demuestra dominio lingüístico. Los principales mecanismos de cohesión son:

  • Conectores y marcadores discursivos: "sin embargo", "por tanto", "además", "en conclusión". Articulan la lógica del razonamiento.
  • Recurrencia léxica: repetición de palabras o de un mismo campo semántico, que refuerza el tema.
  • Sustitución y referencia (anáfora y catáfora): pronombres y elementos que remiten a algo ya nombrado o que se nombrará.
  • Deixis: palabras que señalan al contexto (aquí, ahora, yo, este), muy relacionadas con la subjetividad.
  • Elipsis: omisión de elementos que se sobreentienden, que agiliza el texto.

No hace falta que cites todos: elige los dos o tres más significativos y explica qué efecto tienen. Por ejemplo, un texto plagado de conectores adversativos ("pero", "sin embargo", "en cambio") suele indicar un razonamiento que contrapone posturas, y eso conecta con la intención argumentativa.

Recursos literarios y estilísticos

Si el texto es literario o si un texto de cualquier tipo usa recursos expresivos, coméntalos. Aquí tienes los más frecuentes con un ejemplo de cada uno, para que los reconozcas rápido:

Recurso Qué es Ejemplo
Metáfora Identificar un término con otro por semejanza "Sus ojos son dos luceros"
Símil o comparación Comparar con un nexo ("como", "cual") "Duro como una piedra"
Personificación Atribuir cualidades humanas a lo no humano "El viento susurraba secretos"
Hipérbole Exageración "Te lo he dicho un millón de veces"
Anáfora Repetir una palabra al inicio de varios versos o frases "Aquí vivo, aquí muero, aquí me quedo"
Antítesis Contraponer dos ideas opuestas "Es tan corto el amor y tan largo el olvido"
Ironía Decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender "¡Qué puntual, solo dos horas tarde!"
Enumeración Acumular elementos "Llegó, vio, venció"
Pregunta retórica Preguntar sin esperar respuesta, para implicar al lector "¿Acaso no merecemos algo mejor?"
Interrogación / exclamación Marcas de modalización afectiva "¡Esto es intolerable!"

La regla de oro del análisis de recursos: nunca enumeres por enumerar. Cada vez que señales uno, explica qué función cumple en ese texto. No escribas "hay una metáfora en la línea 4"; escribe "la metáfora de la línea 4 ('la jaula del móvil') refuerza la idea de que la tecnología, lejos de liberar, atrapa". Esa explicación del efecto es lo que separa un comentario de notable de uno de aprobado raspado.

Cuando llegues a textos literarios completos en Bachillerato, este análisis se vuelve central, y conviene tener la terminología muy afinada; un apoyo como el de Lengua de 1º de Bachillerato te ayuda a fijar todos estos recursos con la precisión que pide el temario.

El comentario crítico o valoración personal

El comentario crítico (también llamado valoración personal) es donde das tu opinión sobre el texto, pero —y esto es clave— argumentada, con criterio y conectada con la realidad. No es el apartado para escribir "me ha gustado mucho" o "estoy de acuerdo con el autor" y poco más. Es el apartado donde demuestras pensamiento propio y madurez, y mal hecho hunde un comentario que iba bien.

Para valorar con criterio, no opines sobre el tema en abstracto, sino sobre el texto: ¿está bien construido el razonamiento del autor?, ¿son convincentes sus argumentos?, ¿hay falacias o generalizaciones?, ¿la postura está actualizada o caduca? Y conecta el tema con la actualidad o con tu experiencia razonada: relaciona lo que dice el texto con un fenómeno social, un debate contemporáneo o un dato que conozcas. Esa conexión con el presente es lo que más valoran los correctores en este apartado.

Un esquema fiable para redactar la valoración:

  1. Postura ante el texto: ¿compartes la tesis del autor, total o parcialmente?
  2. Argumentos a favor o en contra: dos o tres razones bien construidas, no afirmaciones sueltas.
  3. Conexión con la actualidad: un fenómeno real, un debate, un ejemplo concreto que ilustre tu punto.
  4. Valoración formal (opcional): si el texto está bien o mal escrito, si convence por su estilo.
  5. Cierre: una frase de conclusión que recoja tu postura final.

Sobre el uso de la primera persona: en la valoración personal está permitido usar el "yo", pero con moderación y elegancia. Mejor "considero que el argumento resulta poco sólido porque…" que "a mí me parece una tontería". Evita el tono de conversación de bar; mantén un registro académico aunque defiendas tu opinión.

Cómo redactar con cohesión: conectores y registro

Un comentario puede tener un análisis brillante y suspender por estar mal redactado. La expresión escrita se evalúa siempre, así que cuida la cohesión, el registro y la ortografía como si fuera un apartado más, porque de hecho lo es.

Redacta en tercera persona y registro culto-formal en todo el comentario, salvo la moderada primera persona de la valoración. Evita el lenguaje coloquial, las muletillas y las frases hechas. Construye párrafos con una idea cada uno y enlázalos con conectores que guíen al lector. Aquí tienes los conectores más útiles organizados por función:

Función Conectores
Añadir / sumar además, asimismo, igualmente, por otra parte
Contraponer sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, ahora bien
Causa porque, ya que, puesto que, debido a, dado que
Consecuencia por tanto, así pues, en consecuencia, de ahí que, por consiguiente
Ejemplificar por ejemplo, en concreto, así, pongamos por caso
Ordenar en primer lugar, a continuación, por último, finalmente
Concluir / resumir en conclusión, en definitiva, en suma, para terminar

Usar conectores con precisión hace que tu comentario "suene" a comentario y no a redacción improvisada. Pero no los amontones: un conector mal usado (poner "sin embargo" donde no hay contraste) delata que no entiendes la lógica del texto. Y vigila las repeticiones: si dices "texto" cinco veces en un párrafo, alterna con "fragmento", "artículo", "pasaje" o "el autor".

La introducción y la conclusión del comentario

Aunque los apartados centrales son tema, resumen, estructura, forma y crítica, un comentario gana mucho con una introducción y una conclusión que lo enmarquen, especialmente cuando se pide en forma de comentario "redactado" y no por apartados sueltos.

La introducción (la localización) sitúa el texto: tipo de texto, ámbito, modalidad predominante y, si se conoce, autor y procedencia. Sirve para presentar al lector ante qué está y para anticipar tu enfoque. No te enrolles: dos o tres frases bastan. Por ejemplo: "Nos hallamos ante un texto argumentativo de carácter periodístico, propio del género de la columna de opinión, en el que el autor reflexiona sobre…".

La conclusión cierra el comentario recogiendo la idea esencial y, a menudo, enlazando con tu valoración global. No introduzcas información nueva ni recursos sin comentar: la conclusión sintetiza, no abre frentes. Una buena conclusión deja la sensación de que el comentario está "cerrado", no cortado de golpe. Frases del tipo "En definitiva, nos encontramos ante un texto que…" funcionan bien para cerrar.

Errores típicos que bajan la nota

Conocer los errores frecuentes es media batalla ganada, porque la mayoría se repiten una y otra vez. Estos son los que más penalizan en un comentario de texto:

  • Confundir tema con resumen. Poner como tema algo concreto ("un chico que no suelta el móvil") en lugar de la idea abstracta.
  • Meter opinión en el resumen. En cuanto aparece un "me parece" en el resumen, has fallado el apartado.
  • Copiar frases literales del texto en el resumen o en el análisis sin reformular.
  • Enumerar recursos sin explicar su función. "Hay una metáfora" no es analizar; analizar es decir qué aporta.
  • Una valoración vacía: "me ha gustado, estoy de acuerdo" sin argumentos ni conexión con la realidad.
  • No citar las líneas cuando hablas de la estructura o señalas un recurso.
  • Faltas de ortografía y descuido en la redacción, que se penalizan en todo el ejercicio.
  • No identificar la modalidad ni el tipo de texto, lo que desorienta todo el análisis.
  • Desequilibrio: dedicar diez líneas al resumen y dos al análisis de la forma, que es el apartado de más peso.
  • Improvisar sin método: saltar de un apartado a otro sin orden, lo que da sensación de caos.

Si revisas tus comentarios corregidos y subrayas en cuál de estos errores caes más, mejorarás más rápido que estudiando teoría nueva. La práctica corregida, no la lectura pasiva, es lo que sube la nota.

El comentario de texto en la EvAU/EBAU

En la prueba de Lengua Castellana y Literatura de la EvAU (también llamada EBAU, PEvAU, PAU o ABAU según la comunidad), el comentario de texto suele ser el eje del examen, aunque su formato concreto y su peso lo fija cada comunidad autónoma. Por eso, lo primero que debes hacer es localizar los modelos de examen oficiales de tu comunidad y los criterios de corrección publicados por tu universidad o consejería. Aquí hablamos en términos generales y correctos, no de criterios exactos de una región concreta.

En líneas generales, el examen parte de un texto (con frecuencia periodístico-argumentativo o un fragmento literario) y plantea preguntas que suelen incluir: resumen del texto, indicación del tema, análisis de la estructura/organización de las ideas, una pregunta de comentario crítico o valoración, además de cuestiones de lengua (análisis sintáctico, morfológico, léxico-semántico, propiedades textuales) y de literatura (a menudo un tema de las lecturas o del temario). No todas las comunidades piden lo mismo ni con el mismo reparto de puntos, así que estudia siempre por tu modelo.

La gestión del tiempo es decisiva. Antes de escribir, lee todas las preguntas y reparte los minutos según la puntuación de cada una; no dediques media hora al resumen y te quedes sin tiempo para el comentario crítico, que suele puntuar más. Lee el texto a fondo en los primeros minutos, planifica en sucio el tema y la estructura, y reserva los últimos cinco o diez minutos para revisar la ortografía y la redacción, que se penalizan en toda la prueba.

Si estás en este punto del curso, te interesa enfocar el comentario dentro del plan global de la prueba: en cómo preparar la selectividad paso a paso tienes el calendario, las técnicas de repaso y la gestión de tiempos que encajan con la preparación específica de Lengua. Y para afinar el comentario al nivel exacto que pide el examen, el refuerzo de Lengua de 2º de Bachillerato trabaja directamente con modelos de tu comunidad.

Ejemplo completo de comentario de texto resuelto

Vamos a aplicar todo lo anterior a un texto que hemos escrito nosotros para no usar materiales con derechos. Léelo primero y luego sigue el comentario apartado por apartado. Es un fragmento argumentativo breve, del estilo de una columna de opinión.

(1) Nos hemos acostumbrado a llevar el mundo entero en el bolsillo, pero quizá hemos olvidado mirarlo. (2) Cada mañana, miles de adolescentes desayunan con la vista clavada en una pantalla mientras sus padres, al otro lado de la mesa, hacen exactamente lo mismo. (3) Decimos que el móvil nos conecta, y es verdad: nos conecta con todos menos con quien tenemos delante. (4) No se trata de demonizar la tecnología, que ha hecho posibles cosas extraordinarias. (5) Se trata de recordar que ninguna notificación merece más atención que una conversación real. (6) Tal vez el verdadero lujo de nuestro tiempo no sea estar siempre disponibles, sino atrevernos, de vez en cuando, a desaparecer.

Localización (introducción)

Nos hallamos ante un texto argumentativo de carácter periodístico, propio del género de la columna de opinión, en el que un autor anónimo reflexiona sobre el uso del teléfono móvil en la vida cotidiana y sus efectos sobre las relaciones personales. Predomina la modalidad argumentativa, con presencia de rasgos expresivos y apelativos.

Tema

Crítica reflexiva al uso excesivo del móvil y su efecto negativo sobre las relaciones humanas presenciales.

(Fíjate: una sola frase, abstracta, con una palabra que marca la intención —"crítica reflexiva"— y precisando el enfoque del autor.)

Resumen

El texto denuncia que el uso constante del teléfono móvil, extendido tanto entre adolescentes como entre adultos, nos aísla de las personas que tenemos al lado pese a conectarnos con muchas otras. Sin rechazar los beneficios de la tecnología, el autor defiende que ninguna notificación debería anteponerse a una conversación real y propone, como auténtico valor de la época, la capacidad de desconectar de vez en cuando.

(Es objetivo, breve, reformula sin copiar frases literales y no incluye opinión personal.)

Estructura

El texto presenta una estructura interna de tres partes y un tipo de estructura encuadrada, ya que la idea principal se enuncia al inicio y se reformula al final.

  • Primera parte (líneas 1-3): plantea el problema mediante una constatación cotidiana —el móvil omnipresente en el desayuno— y formula la paradoja central: el móvil nos conecta con todos menos con quien tenemos delante.
  • Segunda parte (líneas 4-5): matiza la postura para evitar el extremismo ("no se trata de demonizar la tecnología") y enuncia la tesis explícita: ninguna notificación merece más atención que una conversación real.
  • Tercera parte (línea 6): cierra con una reflexión que reformula la idea inicial, proponiendo "desaparecer" como un lujo, lo que da al texto su carácter circular o encuadrado.

Análisis de la forma

En cuanto a las modalidades y el registro, predomina la modalidad argumentativa, con un registro culto-estándar accesible, propio de la prensa de opinión, que busca un público amplio. La función expresiva se aprecia en la implicación del autor mediante la primera persona del plural ("nos hemos acostumbrado", "hemos olvidado"), un plural inclusivo que involucra al lector y suaviza la crítica al presentarla como compartida. Esta misma estrategia tiene un valor apelativo, pues busca que el receptor se sienta aludido y reflexione.

En el plano de los recursos, destaca la antítesis que vertebra el texto entre "conectar" y "aislar", condensada en la frase "nos conecta con todos menos con quien tenemos delante" (línea 3), que resume la paradoja central del argumento. Aparece también una paradoja en la idea final de que el "lujo" consista en "desaparecer" (línea 6), recurso que invierte la lógica habitual —desconectarse como privilegio, no como carencia— para provocar la reflexión del lector. La enumeración implícita de escenas cotidianas (el desayuno, las pantallas, la mesa) ancla la argumentación en lo concreto y la hace cercana.

La cohesión se construye sobre la recurrencia léxica del campo semántico de la tecnología y la comunicación ("pantalla", "móvil", "conecta", "notificación", "conversación"), que mantiene el texto centrado en su tema, y sobre el contraste entre ese campo y el de lo humano y presencial ("mirarlo", "conversación real", "quien tenemos delante"). El conector adversativo "pero" (líneas 1 y, de forma implícita, 3) articula la oposición que sostiene toda la argumentación.

Valoración crítica

El texto plantea un tema de plena actualidad y lo hace, a mi juicio, de forma equilibrada y convincente. Comparto la tesis del autor: el problema no es la tecnología en sí, sino el uso que hacemos de ella, y la fuerza del texto está precisamente en que evita el extremismo de "demonizar" el móvil, lo que lo hace más creíble que los discursos catastrofistas. Su mayor acierto es la imagen final de "desaparecer" como lujo, que invita a pensar sin imponer una conclusión cerrada.

Podría objetarse que el texto generaliza al hablar de "miles de adolescentes" sin aportar datos, un rasgo habitual del género de opinión que prioriza la persuasión sobre la demostración. Aun así, conecta con un debate muy presente: la preocupación creciente por el impacto de las pantallas en la salud mental y en las relaciones familiares, que ha llevado incluso a regular el uso del móvil en muchos centros educativos. En definitiva, considero que es un texto breve pero eficaz, bien construido sobre una paradoja, que cumple su objetivo de hacer reflexionar al lector sin caer en el sermón.

(Observa cómo la valoración argumenta a favor y en contra, usa la primera persona con moderación —"a mi juicio", "considero"— y conecta el tema con la actualidad y con un fenómeno real.)

Plantilla y checklist final para tus comentarios

Para que no se te olvide nada en el examen, aquí tienes la plantilla del comentario en el orden recomendado y, después, una checklist rápida de revisión.

Plantilla (orden de redacción):

  1. Localización / introducción: tipo de texto, ámbito, modalidad, género (2-3 frases).
  2. Tema: una sola frase, abstracta, con la intención del autor.
  3. Resumen: objetivo, breve, sin copiar ni opinar (4-6 líneas).
  4. Estructura: partes internas (con líneas) + tipo (deductiva/inductiva/encuadrada/paralela).
  5. Análisis de la forma: modalidad y registro, funciones del lenguaje, cohesión, recursos (con su función).
  6. Valoración crítica: postura + argumentos + conexión con la actualidad + cierre.
  7. Conclusión: síntesis final (si se pide comentario redactado).

Checklist antes de entregar:

  • ¿El tema está en una sola frase y es abstracto?
  • ¿El resumen es objetivo y no copia frases literales?
  • ¿He identificado la modalidad y el tipo de estructura?
  • ¿He citado líneas al hablar de estructura y recursos?
  • ¿He explicado la función de cada recurso, no solo nombrarlo?
  • ¿La valoración tiene argumentos y conexión con la actualidad?
  • ¿He redactado en tercera persona (salvo la valoración) y con conectores?
  • ¿He revisado la ortografía y las repeticiones?
  • ¿El comentario está equilibrado (el análisis de la forma es el apartado más extenso)?
  • ¿He gestionado el tiempo según el peso de cada pregunta?

Imprime esta checklist, pégala en tu mesa de estudio y revísala tras cada comentario que hagas. En pocas semanas la habrás interiorizado y dejarás de necesitarla.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe medir un comentario de texto?

Depende de lo que pida el examen, pero un comentario completo de Bachillerato suele ocupar entre una y dos caras. El resumen ronda el 20-25% del original (unas 4-6 líneas para un texto corto), el análisis de la forma debe ser el apartado más extenso, y la valoración crítica suele pedir un párrafo bien argumentado. Más importante que la longitud es el equilibrio: ni un resumen kilométrico ni una crítica de dos líneas. Calidad y orden por encima de cantidad.

¿El resumen lleva opinión?

No. El resumen es totalmente objetivo: recoge las ideas principales del texto reformuladas con tus palabras, sin valoraciones, sin "me parece" ni "el autor acierta cuando…". Toda tu opinión va en el apartado de valoración crítica. En cuanto cuelas un juicio en el resumen, pierdes puntos de ese apartado. Si quieres comprobarlo, relee tu resumen y subraya cualquier adjetivo valorativo: si hay alguno, sobra.

¿Cómo saco el tema de un texto?

Pregúntate "¿de qué trata, en esencia, este texto?" y respóndelo en una sola frase abstracta, no contando el contenido concreto. Usa un sustantivo abstracto más un complemento que precise el enfoque ("Crítica al…", "Defensa de…", "Reflexión sobre…"). Si tu tema vale para cualquier texto, es demasiado amplio; si cuenta lo que pasa en el texto, es resumen, no tema. Localizar la tesis (la idea que el autor quiere demostrar) te ayuda a formularlo.

¿Qué recursos literarios debo buscar?

Solo los relevantes, los que de verdad caracterizan al texto. En textos argumentativos y periodísticos abundan las preguntas retóricas, las antítesis, las metáforas, la ironía y las enumeraciones. En textos literarios añade metáforas, símiles, personificaciones, anáforas e hipérboles. La regla clave: nunca enumeres sin explicar la función de cada recurso en ese texto concreto. Señalar una metáfora sin decir qué aporta no suma nada.

¿Cómo se puntúa el comentario en selectividad?

El reparto exacto de puntos lo fija cada comunidad autónoma, así que debes consultar los criterios de corrección oficiales de tu universidad o consejería. En general, el examen de Lengua reparte la nota entre preguntas de comprensión (resumen, tema, estructura), de lengua (sintaxis, morfología, propiedades textuales), de comentario crítico y de literatura. La expresión y la ortografía se valoran en toda la prueba y pueden restar. Estudia siempre por el modelo de examen y los criterios de tu región.

¿Puedo usar la primera persona en un comentario?

Solo en la valoración crítica, y con moderación. En el resto del comentario (localización, tema, resumen, estructura, análisis) redacta en tercera persona y registro formal. Cuando des tu opinión, prefiere fórmulas elegantes como "considero que…", "a mi juicio…" o "resulta discutible que…", en lugar de "a mí me parece" o "yo creo". Mantén siempre un tono académico, aunque defiendas tu postura con firmeza.

¿Qué diferencia hay entre tema y resumen?

El tema es la idea central condensada en una frase abstracta; el resumen es la síntesis del contenido del texto en varias líneas, manteniendo sus ideas principales y su orden. El tema responde a "¿de qué trata en esencia?"; el resumen responde a "¿qué dice, de forma breve?". Confundirlos es el error más común: si tu tema cuenta el contenido, en realidad es un mini-resumen; y si tu resumen es una sola frase abstracta, te has quedado en el tema.

¿Cómo se reconoce si la estructura es deductiva o inductiva?

Localiza dónde está la idea principal o tesis. Si aparece al principio y luego se desarrolla con argumentos y ejemplos, la estructura es deductiva (analizante). Si el texto va aportando datos y razones y concluye con la tesis al final, es inductiva (sintetizante). Si la idea aparece al principio y al final, es encuadrada (circular), muy típica de los artículos de opinión. Y si hay varias ideas al mismo nivel sin una que domine, es paralela.

¿Qué hago si no entiendo del todo el texto?

Léelo varias veces antes de rendirte: la comprensión completa rara vez llega a la primera. Identifica las palabras clave y el campo semántico dominante, deduce el significado de las palabras difíciles por el contexto y localiza los conectores, que te muestran la lógica del razonamiento. Si una idea concreta se te escapa, céntrate en captar el sentido global y la intención del autor; muchas veces eso basta para formular bien el tema y avanzar con el resto.

¿Sirve practicar comentarios con un tutor de IA?

Sí, siempre que la herramienta te guíe en vez de darte el comentario hecho. Copiar un comentario resuelto no te enseña a hacerlo; lo que entrena es localizar tú el tema, ver la estructura y descubrir los recursos. Profe 24/7 está diseñado justamente así: te acompaña con pistas, te corrige el enfoque y te empuja a llegar tú a la respuesta, siguiendo el temario oficial (LOMLOE) y disponible 24/7 para practicar cuando quieras.

Conclusión

Hacer un comentario de texto deja de dar miedo en cuanto entiendes que no es subjetivo: es un método. Lee el texto varias veces, sitúalo, saca el tema en una frase, resume con objetividad, analiza la estructura y la forma explicando siempre la función de cada rasgo, y cierra con una valoración argumentada y conectada con la actualidad. Esa secuencia, repetida y corregida unas cuantas veces, convierte el folio en blanco en un esquema que sabes rellenar. La nota no depende de "tener talento para Lengua", sino de aplicar el método con orden y cuidar la redacción.

El siguiente paso es practicar con textos reales y corregir tus errores uno a uno, que es lo que de verdad sube la nota. Si quieres un acompañamiento que no te dé el comentario hecho, sino que te enseñe a construirlo tú —localizando el tema, viendo la estructura y descubriendo los recursos por ti mismo—, prueba Profe 24/7 gratis: un tutor con IA, ceñido al temario oficial (LOMLOE) y disponible 24/7, pensado para que la próxima vez que te pongan un texto delante sepas exactamente qué hacer.

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